
Tras dos días de protestas y calles colmadas de basura, el alcalde Iván Arias llegó a un consenso con los trabajadores del relleno sanitario de Sak’a Churu, que instalaron un bloqueo para impedir que los camiones ingresen a depositar los residuos.
La autoridad edil llevó contratos labores para 48 trabajadores, mientras que a un grupo de 17 funcionarios cesados le ofreció “alternativas”, entre ellas la reubicación de quienes tienen familiares trabajando en el mismo lugar.
“Hemos encontrado salidas consensuadas, como decía un dirigente, por el bien de La Paz. A veces faltan mecanismos de comunicación más directos y esta vez lo hemos tenido”, dijo Arias.

