
De RT en Español
Tras pasar más de media vida entre rejas por un crimen que no cometió, Willie Stokes, de 61 años, fue liberado este martes de una prisión de Chester, en Pensilvania (EE.UU.).
Acusado de matar a tiros en 1980 a un afroamericano llamado Leslie Campbell, Stokes pasó 37 años en prisión tras ser condenado en 1984 en base a un testimonio falso de un hombre que fue inducido a mentir por dos policías que le ofrecieron sexo y drogas a cambio de incriminarlo.
Stokes siempre negó su implicación en la muerte de Campbell, si bien la justicia ignoró tanto la ausencia de pruebas incriminatorias en el caso fabricado en su contra, como el hecho de que toda la acusación se basara en un único testimonio de una persona que se retractó poco después.
Tras pasar décadas en la cárcel por un asesinato que no había cometido, Stokes se enteró en 2015 que el testigo clave de su caso, Franklin Lee, había sido procesado por mentir en la audiencia preliminar del 30 de mayo de 1984.
De hecho, Lee se retractó de sus palabras en el juicio que tuvo lugar el 20 de agosto de aquel año y confesó que los agentes le pidieron que se pronunciara en contra del hombre, si bien su confesión no impidió que el juzgado le anunciara a Stokes la sentencia condenatoria al día siguiente.

