
La dirigencia, junto a un número considerable de vecinos del barrio San Luis, salió en marcha de protesta este martes, exigiendo a las autoridades locales y nacionales, agotar el trabajo técnico para de una vez cerrar definitivamente las Lagunas de Oxidación, tras haber soportado más de 30 años de funcionamiento en esta zona, dejando contaminación y malos olores.
Los vecinos molestos y con pancartas en mano, exigieron a las autoridades intervenir este lugar debido a la alta contaminación, tanto por los gases venenosos, como por las aguas servidas que actualmente afectan la salud de más de 6.000 familias que viven en la zona, además de contaminar en extremo el Rio Guadalquivir.
Los manifestantes, tras conversación con el Ministerio de Medio Ambiente, manifestaron que las autoridades deslindaron responsabilidad sobre este tema, y trasladaron la competencia y responsabilidad al Gobierno Municipal, a quién ahora exigen tome cartas en el asunto.

