
EFE / Moscú, Kiev
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, visitó este lunes el lugar de la presunta matanza cometida por tropas rusas en la localidad de Bucha, mientras las autoridades rusas mantienen que las imágenes de las «atrocidades» cometidas cerca de Kiev son un mero «montaje».

«Tenemos que poder mostrar al mundo lo que ha ocurrido aquí, lo que han hecho las fuerzas rusas. Haremos que los responsables sean castigados. Todos los días encontramos casos como éste, esto es un genocidio», aseguró Zelenski, dirigiéndose a la prensa internacional.
Las autoridades ucranianas cifraron en 340 los cadáveres ya enterrados en Bucha, ciudad que los soldados rusos abandonaron el 30 de marzo después de cometer ejecuciones sumarias, según Human Rights Watch.
Bucha, al tribunal internacional
Zelenski, que describió a los soldados rusos como «asesinos, verdugos y violadores», subrayó la importancia de «llevar a la justicia internacional» esta matanza, que salió a la luz cuando Rusia decidió retirar sus tropas de la región de Kiev tras más de un mes de «operación militar especial».
Las imágenes divulgadas incluyen a cientos de cadáveres en las calles, algunos con las manos atadas a la espalda, ejecuciones confirmadas por algunos vecinos y testigos presenciales.

