
Infomedia, Oruro, 2 de mayo de 2025
Una tragedia sacudió a la comunidad de Vilacollo Bombo, en el municipio de Huanuni, tras el hallazgo sin vida de dos hermanos de 3 y 4 años, quienes estaban desaparecidos desde el 28 de abril. Según reportes oficiales, los niños murieron por hipotermia, luego de extraviarse en una zona de serranía mientras retornaban solos a su domicilio.
La desaparición ocurrió cuando los menores regresaban junto a su hermana mayor, de 19 años, tras realizar labores de pastoreo—a las que, según testimonios, eran expuestos de manera rutinaria. La joven decidió adelantarse en el camino y no dio parte a sus padres ni a la Policía cuando los niños no llegaron a casa. Recién al día siguiente se notificó su desaparición.
La búsqueda, iniciada el 30 de abril por la Policía y unidades tácticas, concluyó el 1 de mayo con el hallazgo de los cuerpos a 15 kilómetros de su vivienda, en una zona de difícil acceso y temperaturas extremas. No presentaban signos de violencia, pero sí síntomas claros de hipotermia.
El caso ha sido tipificado inicialmente como homicidio culposo, con la hermana mayor bajo investigación, según informó el coronel Walter Sossa, director nacional de la FELCC. Las autoridades señalan que había una “obligación de cuidado” hacia los menores, especialmente por su edad.
Más allá de la tragedia familiar, este hecho reabre el debate sobre la vulnerabilidad de niños expuestos al trabajo infantil no regulado en zonas rurales, donde la informalidad, la lejanía de servicios y la normalización del trabajo desde edades tempranas son parte de la cotidianidad.
📍 Niñez expuesta sin protección, ausente el Estado, y normalizado el riesgo: este caso no solo habla de una tragedia, sino de una deuda estructural con la infancia rural.

