
INFOMEDIA, lunes 02 de junio de 2025
El expresidente enfrenta un proceso penal por presunta trata de personas con agravantes, mientras impulsa protestas en un contexto preelectoral en el que está legalmente inhabilitado como candidato
A solo meses de que Bolivia entre de lleno en su etapa electoral, el expresidente Evo Morales vuelve a ocupar titulares, no por su candidatura —inhabilitada por el Tribunal Constitucional—, sino por liderar movilizaciones y convocar a bloqueos desde una situación jurídica comprometida: se encuentra prófugo de la justicia y con una orden de aprehensión vigente por un grave proceso penal.
📂 Un caso judicial que no avanza, pero tampoco prescribe
La fiscal departamental de Tarija, Sandra Gutiérrez, confirmó que Morales enfrenta un proceso por presunta trata y tráfico de personas con agravantes, al haber mantenido una relación con una menor de edad durante su gestión como presidente, la cual habría tenido una hija suya.
“Ya se cuenta con una imputación formal. Morales fue convocado varias veces a audiencias, pero nunca se presentó. Fue declarado rebelde y se mantiene la orden de aprehensión”, explicó Gutiérrez.
El Ministerio Público ha instruido a la Policía ejecutar el mandamiento, e incluso se analiza el uso de allanamientos u otras medidas coercitivas si fuera necesario.
📍 Morales, oculto en el trópico y resguardado por su entorno
El paradero del exmandatario parece estar localizado en el trópico de Cochabamba, su bastión político tradicional. Un reportaje difundido por medios internacionales mostró imágenes en las que Morales aparece escondido y resguardado por civiles armados con lanzas, lo que refuerza la percepción de un líder que ha perdido legitimidad institucional pero que aún conserva fidelidad en núcleos rurales afines al evismo.
🗳️ ¿Puede liderar protestas un inhabilitado judicial con orden de aprehensión?
La situación genera un fuerte contraste político y jurídico. Evo Morales no solo está legalmente impedido de postular a la presidencia, sino que además enfrenta un proceso penal de alta gravedad. Sin embargo, sigue actuando como actor político desde las sombras, convocando a bloqueos de carreteras y protestas contra el Gobierno de Luis Arce, a quien acusa de traicionar al «proceso de cambio».
Desde el punto de vista jurídico, Morales no puede ser candidato, y su participación activa en política podría considerarse un intento de obstrucción de la justicia, al no presentarse ante el tribunal ni responder a las imputaciones en su contra.
📉 Sin apoyo mayoritario y con fragmentación interna
A diferencia de años anteriores, Morales no cuenta con un respaldo social amplio. Las movilizaciones impulsadas por su entorno han tenido poca convocatoria, y diversos sectores sociales, incluso dentro del MAS, han manifestado su rechazo. El Pacto de Unidad orgánico y otros sindicatos históricos han tomado distancia del “evismo”.
🔎 Claves del caso:
- Evo Morales tiene una orden de aprehensión activa por trata de personas con agravantes.
- Está legalmente inhabilitado para postular a la presidencia por decisión del Tribunal Constitucional.
- Se encuentra oculto en el trópico, según medios internacionales, sin colaborar con la justicia.
- Aun así, impulsa movilizaciones políticas sin respaldo masivo ni estructura institucional.
Análisis:
La figura de Morales representa hoy una paradoja jurídica y política. Es un líder con pasado de poder absoluto, pero con presente judicial incierto y futuro electoral cerrado. Su persistencia en la escena pública, sin respetar mandatos legales ni contar con respaldo mayoritario, revela no solo una crisis dentro del MAS, sino una debilidad institucional para hacer cumplir las decisiones del sistema judicial.

