
INFOMEDIA, Llallagua, Potosí | 11 de junio de 2025
La violencia en Llallagua ha escalado de forma trágica. En la segunda jornada de enfrentamientos entre la Policía Boliviana y sectores sociales afines a Evo Morales, dos efectivos policiales perdieron la vida y otro resultó herido por impactos de bala, en medio de un operativo de desbloqueo de vías.
Las víctimas han sido identificadas como el subteniente Brayan Jorge Barrozo Rodríguez —cuya muerte ya había sido confirmada horas antes— y el subteniente Carlos Enrique Apata Tola, ambos caídos en cumplimiento del deber. Así lo confirmó el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, quien denunció que fueron “vilmente asesinados” durante una emboscada armada.
👉 También resultó herido el capitán Daynor Miranda Blanco, quien permanece hospitalizado.
La violencia se intensifica: una estrategia que ya cobra vidas
Los hechos se produjeron mientras la Policía intentaba retomar el control de las rutas bloqueadas por ayllus “evistas” en las serranías cercanas al ingreso a Llallagua. Los bloqueadores respondieron con piedras, dinamita y fuego real ante el intento de gasificación por parte del contingente policial.
La población de Llallagua, que desde el día anterior había salido a apoyar a la institución del orden, denunció que los bloqueos impedían el ingreso de alimentos, combustibles y medicamentos, afectando a toda la región.
El ministro Ríos fue enfático al señalar que estos actos no representan una demanda social legítima, sino “una estrategia violenta para forzar una candidatura inconstitucional”, en alusión al intento de Evo Morales por volver a postularse a la presidencia.
“Imponer intereses personales no puede hacerse al costo de vidas humanas ni por encima del pueblo boliviano”, escribió Ríos en sus redes sociales.
Un escenario de duelo y crisis política
Este es el saldo más grave registrado hasta ahora en los múltiples bloqueos impulsados por sectores del ala radical del MAS en varios puntos del país. La muerte de dos jóvenes policías, ambos subtenientes, marca un punto de inflexión en la creciente confrontación política.
La Policía ha anunciado que reforzará los operativos en la zona mientras el Ministerio de Gobierno aseguró que se iniciarán investigaciones penales para dar con los responsables materiales e intelectuales de los disparos.
Mientras tanto, Llallagua permanece en tensión, con pobladores organizados en vigilia para impedir que los grupos radicalizados retomen el control del municipio.

