
Sucre, 4 de agosto de 2025 — En lugar de convertirse en un símbolo de unidad nacional, el Bicentenario ha evidenciado nuevas divisiones institucionales. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con sede en Sucre, anunció su retiro del acto central por los 200 años de independencia y confirmó que llevará adelante su propia conmemoración, en rechazo a lo que calificó como un “desplante” por parte de los organizadores del evento oficial.
Excluidos del acto central
El presidente del TSJ, Romer Saucedo, denunció públicamente que los magistrados del máximo tribunal del país fueron impedidos de ingresar al evento donde se presentaron la moneda y el billete conmemorativos del Bicentenario, a pesar de representar a uno de los órganos del Estado.
“Se permitió la entrada a instituciones que no forman parte del Estado, mientras a nosotros, un órgano constitucional con sede en Sucre, se nos negó el acceso”, reclamó Saucedo.
La molestia no solo apunta al incidente, sino también a un sentimiento de exclusión institucional más amplio, en un contexto donde el TSJ ha reclamado en varias ocasiones el respeto al rol que la Constitución le asigna.
Acto paralelo en Sucre
En respuesta, el Tribunal anunció una conmemoración propia, prevista para este miércoles 6 de agosto. Según Saucedo, la Sala Plena del TSJ participará en una misa conjunta con la Iglesia católica y posteriormente llevará a cabo un acto protocolar en su sede de Sucre, reafirmando así su rol dentro del sistema republicano.
El gesto del TSJ añade un nuevo capítulo a las tensiones institucionales que han marcado el camino hacia el Bicentenario, un hito que debía convocar al conjunto del Estado boliviano, pero que en la práctica ha evidenciado fisuras entre los poderes públicos.

