
Miércoles, 24 de septiembre del 2025 – 13:08
Un operativo conjunto entre la Intendencia Municipal de Tarija y la Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma) permitió intervenir un domicilio particular en el barrio Los Chapacos, tras una denuncia sobre el presunto funcionamiento de un matadero clandestino.
En el lugar se encontraron carne y la cabeza de un vacuno, lo que motivó la inmediata intervención de las autoridades por el alto riesgo sanitario que representa el faeneo ilegal.
Hallazgos y medidas
La intendente municipal, Sonia Solano, confirmó el decomiso de la carne, ya que no contaba con certificación sanitaria ni garantías de inocuidad.
“Queremos alertar que en la Intendencia llegan muchas denuncias de personas que han perdido sus animales. Siempre verificamos la calidad en mercados porque incluso se detecta venta de carne en bolsas o aguayos. Esta carne no estaba certificada, por eso será decomisada”, señaló Solano.
Durante la inspección se descubrieron bolsas con carne almacenada en el baño de la vivienda, además de un brazuelo y restos de faeneo, lo que reforzó la sospecha de faenado clandestino.
Descargos y advertencias
Los propietarios del inmueble negaron que se trate de un matadero clandestino y aseguraron que la carne fue adquirida para un festejo familiar de cumpleaños. No obstante, la Intendencia reiteró que el faeneo clandestino y la comercialización de carne sin autorización sanitaria están penados por ley y constituyen un atentado contra la salud pública.
Solano adelantó que se emitirá un comunicado de advertencia a carniceros y comerciantes, recordando que únicamente la carne faenada en frigoríficos autorizados puede ser distribuida y comercializada en mercados o puntos de venta.
Antecedentes del riesgo sanitario
El faeneo clandestino es una práctica recurrente en varias ciudades de Bolivia, que expone a la población a enfermedades zoonóticas como la brucelosis o la tuberculosis bovina, debido a la falta de controles veterinarios y de inocuidad alimentaria.
Las autoridades municipales intensifican los controles en fechas festivas y de mayor consumo, cuando se incrementa la demanda de carne y con ella los intentos de comercialización ilegal.

