
Infomedia, La Paz, viernes 10 de octubre de 2025
Rechazo rotundo en la Comisión de Constitución
La Comisión de Constitución del Senado decidió este viernes rechazar por unanimidad el proyecto de ley que proponía suspender a los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y prorrogar los mandatos de las actuales autoridades del Ejecutivo y Legislativo.
El proyecto fue presentado por el senador del Movimiento Al Socialismo (MAS), Pedro Benjamín Vargas, y generó una fuerte polémica nacional, ya que su aplicación habría implicado posponer las elecciones generales y extender los mandatos vigentes, situación calificada como una amenaza a la institucionalidad democrática.
Tres votos en contra y cierre del debate
El senador Luis Adolfo Flores, del ala “evista” del MAS, informó que los tres miembros de la Comisión votaron en contra del proyecto, cerrando así la posibilidad de que el mismo avance en el Senado.
“El Tribunal Electoral debe procesarse por la vía penal si hay pruebas en su contra, pero la Asamblea no puede suspender funcionarios ni alterar los plazos de la democracia”, declaró Flores tras la sesión.
Con esta decisión, el proyecto queda archivado y no podrá volver a ser tratado con el mismo contenido.
Acusaciones de intento de prórroga
La propuesta legislativa fue tildada de “golpista” por parte del Gobierno y diversos actores políticos, quienes denunciaron que el texto buscaba mantener a las actuales autoridades más allá del periodo constitucional.
El senador Flores también cuestionó al presidente Luis Arce, señalando que “no puede proclamarse paladín de la democracia mientras su entorno impulsa leyes que vulneran la voluntad popular”.
Antecedentes y contexto político
El debate surge en medio de la crisis institucional del TSE, tras las recientes renuncias y denuncias internas que dejaron al órgano electoral con vacantes sin cubrir.
El proyecto de Vargas buscaba “evitar un vacío de poder” en tanto se designaban nuevos vocales, pero fue interpretado como un intento de prolongar mandatos y postergar el proceso electoral, generando un amplio rechazo social y político.
Con el archivo de esta norma, el Senado marca distancia del oficialismo más radical y envía una señal de respeto a los principios constitucionales y al calendario democrático del país.

