
INFOMEDIA – 29 de septiembre de 2026
El presidente afirmó que el plan 50/50 busca redistribuir ingresos y competencias sin trasladar obligaciones financieras a gobiernos subnacionales. También informó sobre un paquete de financiamiento internacional de $us 10.000 millones para los próximos años.
El presidente Rodrigo Paz Pereira afirmó que el Gobierno nacional no transferirá deudas a municipios ni gobernaciones en el marco del plan 50/50, que plantea una reforma fiscal y estructural orientada a descentralizar los ingresos y distribuir competencias entre los distintos niveles del Estado.
Durante una reunión con alcaldes de las nueve capitales departamentales y El Alto, realizada este martes, el mandatario sostuvo que la responsabilidad del nivel central es evitar que las administraciones regionales reciban obligaciones financieras que comprometan aún más sus presupuestos.
“Si bien ustedes están recibiendo municipios, la mayoría de ustedes tienen municipios quebrados, gobernaciones quebradas, la responsabilidad del Gobierno nacional es no transferirles quiebra, no transferirles deuda”, manifestó Paz.
El encuentro permitió abordar los avances y los próximos pasos para implementar el modelo 50/50, que busca modificar la distribución de recursos y competencias entre el Gobierno central, las gobernaciones y los gobiernos municipales.
Recursos para reactivar las economías regionales
Paz recordó que Bolivia enfrenta una deuda interna superior a los 40.000 millones de dólares y señaló que, en lugar de trasladar obligaciones financieras a las regiones, corresponde proporcionarles instrumentos y recursos para reactivar sus economías y fortalecer su capacidad de generar ingresos propios y tributos.
En ese contexto, anunció que la inversión pública aumentará durante los próximos años mediante un paquete de financiamiento internacional por $us 10.000 millones, resultado de acuerdos con organismos multilaterales como el Banco Mundial (BM), la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Esto es un hecho inédito en la historia de Bolivia. La inversión pública llegaba a cuatro o cinco mil millones de dólares, de la cual no se ejecutaba más que el 60-70%. Hoy día está generando un parámetro de 10.000 millones de dólares que se generarán para los siguientes años”, explicó.
El mandatario aclaró que estos recursos no corresponden a una sola gestión fiscal, sino que serán destinados a financiar proyectos e inversiones durante varios años.
Alivio económico para sectores vulnerables
El presidente también señaló que una parte del financiamiento será destinada a medidas de alivio para los sectores sociales más afectados por la crisis económica, considerando las necesidades particulares de cada región, ciudad y departamento.
“En una crisis tiene que ser sincero, abierto y transparente el manejo de la economía y muchos de esos recursos van a ir al alivio para los sectores más necesitados o aquellos sectores de cada una de las regiones, ciudades o departamentos”, concluyó.
La propuesta 50/50 se plantea como parte de una reforma fiscal y estructural que busca fortalecer las capacidades financieras de los gobiernos subnacionales, mientras el Ejecutivo sostiene que la descentralización debe realizarse sin trasladar deudas que comprometan su sostenibilidad económica.
Fuente: GOBCOM

