
El presidente se reunirá este lunes con los gobernadores en Cobija para avanzar en la redistribución de recursos, la autonomía financiera y el desarrollo regional.
INFOMEDIA | Bolivia, 11 de octubre de 2026. El presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, afirmó que el programa “50-50” busca impulsar la modernización del país, fortalecer a los nueve departamentos y promover una distribución más equitativa de los recursos públicos, con el propósito de generar oportunidades económicas y evitar que los jóvenes bolivianos emigren en busca de mejores condiciones de vida.
“El concepto no es que Bolivia falla, es el Estado el que falla. Debemos construir un ‘50-50’ que nos permita saltar, modernizar y desarrollar a la patria”, manifestó el mandatario al cuestionar el centralismo y la burocracia estatal.
Cobija será sede del encuentro con los gobernadores
Paz anunció una reunión con los nueve gobernadores del país para este lunes 12 de octubre, a las 9:30, en Cobija, departamento de Pando. El encuentro tiene como objetivo avanzar en la propuesta de descentralización y establecer una agenda de trabajo sobre la distribución de recursos y las competencias de los gobiernos departamentales.
El mandatario sostuvo que el programa busca dar mayor participación a las regiones históricamente postergadas, mediante una reorganización del Estado que permita mejorar la gestión pública y fortalecer la capacidad de decisión de las autoridades subnacionales.
“Mañana hay un encuentro con los señores gobernadores y así seguir avanzando una página más del ‘50-50’, que es justamente para que las regiones menos atendidas puedan participar, pero de forma ordenada, de forma que vayamos construyendo un nuevo Estado para acabar con el Estado tranca”, expresó.
Asimismo, señaló que tanto las gobernaciones como el Gobierno nacional deben asumir responsabilidades para ordenar la administración pública y generar resultados concretos para la población.
Redistribución de recursos y autonomía financiera
Entre los principales temas previstos para la reunión figuran la coparticipación tributaria, la redistribución de los ingresos nacionales y la autonomía financiera de los departamentos.
La propuesta contempla analizar mecanismos para incrementar la participación de las regiones en los recursos públicos, así como fortalecer su capacidad de inversión en sectores estratégicos como salud, educación, energía y desarrollo productivo.
Según la agenda de trabajo difundida, también se analizará una ruta de implementación gradual a partir de 2027, con la perspectiva de consolidar el modelo hacia 2031. El proceso requeriría evaluar modificaciones normativas y legales relacionadas con los impuestos, las competencias institucionales y la distribución de los recursos estatales.
Los alcances definitivos, los porcentajes de redistribución y el cronograma de aplicación deberán ser definidos en el marco de las negociaciones entre el Gobierno nacional y las gobernaciones.
Críticas al centralismo y respaldo a Pando
Durante su intervención, el presidente cuestionó el modelo burocrático que, a su criterio, limita el desarrollo de las regiones. También expresó su respaldo a la gobernadora de Pando, Gabriela de Paiva, en el marco de su planteamiento de impulsar cambios estructurales en la administración pública.
El programa “50-50” se presenta como una propuesta para modificar la relación financiera y administrativa entre el nivel central y los gobiernos departamentales, con el objetivo de otorgar mayor capacidad de decisión a las regiones.
La discusión también contempla la posibilidad de establecer una instancia de coordinación institucional entre las gobernaciones, mediante una Asociación de Gobernaciones de Bolivia, para articular posiciones y propuestas ante el Gobierno nacional.
Coordinación contra el crimen organizado
En materia de seguridad ciudadana, Paz convocó a gobernadores y alcaldes a coordinar acciones para enfrentar la delincuencia y el crimen organizado.
El Ejecutivo plantea como ejes de su gestión el fortalecimiento de la economía para atraer inversiones, la construcción de instituciones confiables y transparentes, la seguridad jurídica y la defensa de la legalidad.
El presidente remarcó que las decisiones de las autoridades deben orientarse al bienestar de la población y a las oportunidades de las próximas generaciones.
“No es cómo nos van a recordar en la historia, sino cuál es nuestro deber ante el futuro de la patria”, concluyó.
La reunión de este lunes en Cobija será clave para conocer los avances de la propuesta “50-50” y determinar los próximos pasos para su eventual aplicación, en un proceso que requerirá acuerdos políticos, definiciones técnicas y, en su caso, cambios normativos.


