
Tarija, 13 de junio de 2025 – En una conferencia de prensa ofrecida este jueves, el gobernador del departamento de Tarija, Óscar Montes Barzón, expresó su profunda preocupación por el rumbo político, económico y social que atraviesa el país, calificando la situación como una “crisis institucional sistémica” sin precedentes en la era democrática boliviana.
Montes advirtió que el deterioro de la economía, sumado a la conflictividad política y social, está siendo agravado por el accionar de instituciones estatales que, lejos de actuar con imparcialidad, “han tomado partido y están vulnerando principios básicos del sistema democrático, como la autonomía y la separación de poderes”.
Uno de los ejemplos más claros de esta situación, señaló, es el reciente fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que ordena el reingreso de más de 200 extrabajadores del exSEDECA (Servicio Departamental de Caminos), a pesar de que el cierre de esta entidad fue parte de una política departamental de reestructuración administrativa aprobada en instancias locales.
“El fallo del TCP es una invasión directa a la autonomía departamental. El gobierno central está utilizando las instituciones como instrumentos políticos. Esto no es solo un atropello a Tarija, es una amenaza para todos los gobiernos autónomos del país”, advirtió.
Montes insistió en que los fallos del TCP no solo desconocen las competencias regionales, sino que responden a intereses específicos, “actuando a favor de uno de los lados”, lo que socava la credibilidad de uno de los órganos fundamentales del Estado.
Frente a esta situación, el Gobernador planteó la convocatoria a una cumbre nacional con actores políticos, sociales y económicos, para buscar un gran acuerdo boliviano que permita reencaminar el país. “Necesitamos reconstruir la patria. Pero para eso, es indispensable restaurar la institucionalidad. No podemos seguir en este camino sin un nuevo pacto que restituya la confianza ciudadana”, expresó.
Montes enfatizó que la solución no pasa solo por medidas técnicas o económicas, sino por una transformación del sistema político-institucional: “Si no reconstruimos el Estado y sus órganos en base a la legalidad y la equidad, no habrá salida a esta crisis”.

