
Infomedia| 02 de julio de 2025
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) determinó inhabilitar al analista financiero y exfuncionario público Jaime Dunn como candidato presidencial del partido Nueva Generación Patriótica (NGP), tras detectar deudas pendientes con el Estado, específicamente con la Alcaldía de El Alto.
La Sala Plena del TSE emitió la Resolución 107/2025, en la que fundamenta su decisión en el incumplimiento del requisito de solvencia fiscal, estipulado en la convocatoria oficial a las elecciones generales de 2025. La medida se basa en un reporte emitido por la Contraloría General del Estado (CGE), que indica que Dunn no cuenta con el certificado de solvencia exigido para postular.
“El certificado de información sobre solvencia N° 782089 no acredita la solvencia del señor Jaime Guillermo Dunn de Ávila”, informó el secretario de Cámara del TSE, Fernando Arteaga
🕵️♂️ Antecedentes y perfil del candidato
Jaime Dunn es conocido en la opinión pública por su papel como analista financiero, crítico del modelo económico vigente, y por su participación en el debate público sobre transparencia fiscal y sostenibilidad económica. En 2024 anunció su incursión política como candidato presidencial, proponiendo una alternativa tecnocrática y sin vínculos con las élites partidarias tradicionales.
Durante su campaña, Dunn centró su discurso en la responsabilidad fiscal y la lucha contra el despilfarro del gasto público, lo cual genera un contraste llamativo con la causa de su inhabilitación: una deuda registrada ante una entidad estatal.
⚖️ ¿Criterio uniforme? Casos comparativos que generan controversia
La decisión del TSE ha generado polémica en redes sociales y entre analistas políticos, ya que en procesos electorales anteriores no todos los candidatos con observaciones fiscales fueron inhabilitados.
Uno de los casos más recordados es el de Luis Arce Catacora en las elecciones de 2020. Aunque el entonces candidato del MAS-IPSP tenía procesos de fiscalización abiertos en la Contraloría (relacionados con su paso por el Ministerio de Economía), el TSE no consideró estas observaciones suficientes para inhabilitar su candidatura.
Otro ejemplo similar fue el del exalcalde paceño Luis Revilla, quien en 2021 enfrentaba procesos administrativos y multas municipales, pero no fue impedido de postular a cargos públicos, bajo el argumento de que los procesos no constituían deudas firmes ni ejecutoriadas.
Esta aparente falta de uniformidad en los criterios de inhabilitación abre interrogantes sobre la aplicación del principio de igualdad ante la ley y la independencia del órgano electoral, especialmente en un contexto electoral donde nuevas fuerzas políticas intentan abrirse paso fuera del eje tradicional MAS vs. oposición conservadora.
🔄 ¿Qué puede hacer Dunn ahora?
Dunn tiene la posibilidad de presentar un recurso extraordinario de revisión ante el mismo TSE en un plazo de cinco días. Sin embargo, mientras no se resuelva su situación, el partido NGP deberá proponer un nuevo candidato presidencial, ya que el calendario electoral avanza hacia el cierre definitivo de la papeleta, cuya impresión está prevista para la próxima semana.
El caso de Dunn podría marcar un precedente respecto al uso del requisito de solvencia fiscal como filtro electoral, y su desenlace podría tener implicancias importantes sobre la legitimidad y el pluralismo del proceso electoral boliviano de 2025.

