
INFOMEDIA, 07/10/2025 –
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ha emitido la Resolución Administrativa RAR-ANH-DJ-UGJN Nº 0632/2025, mediante la cual establece los precios oficiales de comercialización para combustibles de alto octanaje y diésel ULS en todo el territorio nacional.
El documento, firmado por el director ejecutivo interino de la ANH (designado por Resolución Suprema Nº 31541 del 20 de agosto de 2025), fija los precios máximos de venta al público (con IVA incluido) en los siguientes términos:
| Combustible | Precio nuevo (Bs/l) | Observaciones |
|---|---|---|
| Gasolina Premium + | 7,22 | Destinada a vehículos de nivel intermedio |
| Gasolina Ultra Premium 100 | 7,98 | Opción de alto octanaje |
| Diésel ULS / ULS + | 8,78 | Para el sector productivo |
La misma normativa aclara que la gasolina especial subvencionada mantiene su precio de Bs 3,74 por litro, y el diésel oíl subvencionado se mantiene en Bs 3,72 por litro para el consumo general de la población.
Estos precios estarán vigentes hasta que la ANH realice una nueva evaluación técnica que justifique su modificación.
Para hacer una comparación efectiva con el “día de ayer” o periodos recientes, hemos evaluado fuentes oficiales y registros de precios previos
- No hay evidencia pública de que estos precios fueran vigentes exactamente ayer, pero sí se sabe que los combustibles de alto octanaje han experimentado ajustes recientemente.
- Por ejemplo, la gasolina Premium+ venía operando meses atrás a niveles como Bs 5,96 en el mercado interno en Bolivia.
- Además, en una resolución anterior, se redujeron precios de combustibles de ese segmento: la Premium+ bajó de Bs 6,82 a Bs 6,72 (− 0,10 Bs) y la Ultra Premium 100 pasó de 6,82 a 5,96 (− 0,22 Bs) en un reajuste anterior.
- En cambio, los combustibles subvencionados (gasolina especial y diésel oíl) han permanecido con los mismos precios (Bs 3,74 para gasolina especial y Bs 3,72 para diésel) durante un tiempo prolongado.
- Los combustibles de alto octanaje registran incrementos sustanciales respecto a lo que se comercializaba hace semanas o meses.
- Los productos subvencionados no registran ajuste reciente; mantienen su precio “congelado” para no afectar al consumidor final de a pie.
Impactos inmediatos
- Carga sobre los usuarios de combustibles de alto octanaje
Los aumentos en Premium+ y Ultra Premium 100 representan un costo mayor para quienes tienen vehículos de mayor rendimiento o que requieren carburantes especiales. Este segmento suele corresponder a usuarios con mayor capacidad de pago, pero el salto en precio podría desincentivar su uso o migrar hacia la gasolina especial. - Preservación del acceso para la población general
Mantener la gasolina especial a Bs 3,74 y el diésel oíl a Bs 3,72 protege en parte a los estratos de menor poder adquisitivo, que usan combustibles subsidiados para sus actividades cotidianas como transporte de personas, mototaxis, transporte de carga menor, etc. - Presión inflacionaria indirecta
El alza en el diésel ULS o en las gasolinas de uso industrial puede subir los costos en el transporte de mercancías, insumos agrícolas y productos básicos. Esto podría trasladarse al precio de alimentos, insumos y otros bienes de consumo masivo. - Distorsiones y mercado negro
Hay indicios de que, ante escasez o demoras en distribución, combustibles oficiales (especial y diésel) se han ofrecido en el mercado negro a precios mucho más altos (más del doble del oficial). Esto genera desigualdad, abusos y distorsiones logísticas: quienes tienen acceso al mercado “oficial” pagan mucho menos que quienes, por necesidad, compran en reventa. - Incentivo al cambio de combustible o modalidad
Usuarios con vehículos compatibles podrían optar por migrar a tipos de combustibles más caros si la especial escasea o no se encuentra, lo que incrementa su gasto en transporte.
Riesgos sociales y políticos
- Malestar ciudadano: si la población percibe que los precios “suben para unos sí y para otros no”, puede generarse descontento social, protestas o críticas al manejo de subsidios.
- Déficit fiscal: sostener precios subsidiados puede representar una carga para el presupuesto estatal, dependiendo de los volúmenes vendidos y los costos internacionales del petróleo.
- Presión para ajustes futuros: si los precios internacionales del petróleo suben, el gobierno se verá presionado para aumentar los precios subvencionados o recortar subsidios, lo que tendría impacto más profundo en los sectores vulnerables.
La ANH aclara que la gasolina especial subvencionada mantiene su precio en Bs.3,74 y el Diesel oíl en Bs. 3,72.

