
Tarija, 16 de octubre de 2025 | Política
El gobernador de Tarija, Oscar Montes Barzón, negó de manera categórica las acusaciones realizadas por miembros del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quienes lo señalaron como responsable de un presunto acto de sabotaje durante la proclamación que esa organización política tenía prevista en la ciudad de Tarija.
“Quiero desmentir categóricamente esta acusación que no tiene ningún fundamento”, afirmó Montes en conferencia de prensa, al calificar la denuncia como “una versión irresponsable y malintencionada”.
“En la Gobernación hay gente de todos los colores políticos”
El gobernador explicó que en la administración departamental trabajan funcionarios de distintas tendencias políticas, incluidos militantes del Movimiento al Socialismo (MAS) y del exgobernador Adrián Oliva, y que el personal afín a Unir, agrupación que él lidera, es una minoría.
“En la Gobernación tenemos una enorme cantidad de gente que corresponde al MAS, gente de Oliva, y los menos somos los de Unir”, precisó.
Montes insistió en que solo responde por el personal vinculado a Unir, y pidió a sus militantes mantenerse al margen de cualquier incidente.
“Pido a los militantes de Unir que se abstengan de circular por la avenida Integración durante todo el día, para evitar enfrentamientos o provocaciones”, manifestó.
Pide que la Fiscalía investigue el origen de la denuncia
El gobernador informó que la denuncia fue remitida al Ministerio Público y a la Policía Boliviana, con el objetivo de que se determine el origen y la veracidad de las acusaciones.
“Estamos remitiendo esa denuncia a conocimiento de la Fiscalía y la Policía porque es una grave acusación, y es importante que las fuerzas del orden tengan conocimiento”, sostuvo Montes.
Contexto político
El PDC tenía previsto realizar este miércoles un acto de proclamación en Tarija, dentro del proceso de reorganización nacional de su estructura política rumbo a los próximos comicios. Sin embargo, los organizadores denunciaron supuestos intentos de sabotaje y actos de violencia, atribuyendo los hechos al entorno del gobernador.
Desde el entorno de Montes, se calificó la denuncia como un intento de “politizar un acto aislado” y generar tensión en la antesala de las actividades preelectorales en la región.

