
INFOMEDIA | 3 de septiembre de 2026
Tarija. Tarija comienza a dar un paso importante hacia la diversificación de su economía con la consolidación de la producción local de aceitunas y aceite de oliva, una iniciativa impulsada por la Alcaldía de Tarija mediante el modelo de reconversión productiva, que busca generar nuevas alternativas económicas frente al declive de los hidrocarburos.
El proyecto beneficia actualmente a 166 productores de 22 comunidades del departamento, entre ellas Santa Ana la Vieja, Tolomosa, Sirmiñolas, Nazaretos, San Agustín, Sella y Yesera. En algunas de estas zonas los olivos ya se encuentran en etapa productiva, mientras que en otras los árboles todavía están en crecimiento.
El alcalde de Tarija, Johnny Torres, destacó los resultados alcanzados después de varios años de trabajo y calificó la producción de aceite y aceitunas tarijeñas como un logro significativo para el departamento.
“Es tan satisfactorio como ver a un hijo salir bachiller”, expresó Torres al mostrar la producción de aceite de oliva extra virgen y aceitunas tarijeñas.
La autoridad señaló que el objetivo es que los productos locales puedan complementar la oferta gastronómica y turística de Tarija, permitiendo que los visitantes encuentren una cadena de productos elaborados en el departamento.
“Un turista que viene a Tarija esta vez sí va a poder decir: me tomé un vino tarijeño, he comido un jamón tarijeño, he comido quesos tarijeños, consumir un aceite de oliva tarijeño y aceitunas tarijeñas”, sostuvo.
Un mercado dominado por las importaciones
La producción de olivos representa una oportunidad para ingresar a un mercado nacional que actualmente depende en gran medida de productos importados. De acuerdo con los datos proporcionados durante la presentación del proyecto, alrededor del 98% del aceite de oliva que se consume en Bolivia proviene del exterior.
En el mercado local, un kilo de aceituna cruda puede alcanzar precios de entre Bs 30 y Bs 50, mientras que un litro de aceite de oliva puede comercializarse aproximadamente en Bs 200, mostrando el potencial económico de esta actividad para las familias productoras.
Torres destacó además el valor del cultivo como una alternativa productiva de largo plazo, tomando en cuenta que el olivo tiene una cosecha anual y puede convertirse en parte de una cadena agroproductiva vinculada al turismo y la gastronomía.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la cooperación española, que ha acompañado el proceso de reconversión productiva desarrollado en diferentes comunidades.
El potencial del suelo y clima tarijeño
Durante su visita a Tarija, el sommelier español Daniel Sánchez destacó las condiciones que ofrece el departamento para desarrollar productos agroalimentarios con identidad propia.
El especialista valoró particularmente las características del suelo y el clima tarijeño, considerando que existe potencial para continuar desarrollando la producción de olivos y otros productos destinados a mercados especializados.
El proyecto busca, además, integrarse progresivamente a la oferta que Tarija ya desarrolla en torno a los vinos, uvas, singanis, quesos y jamones, fortaleciendo una propuesta gastronómica y turística basada en productos de origen local.
Productores apuestan por los primeros frutos
En Santa Ana la Vieja, productores como Naval Gareca también comienzan a observar los resultados de la apuesta por el cultivo de olivos.
Gareca explicó que los árboles se encuentran en proceso de desarrollo y que algunos ya están en plena floración, por lo que se espera obtener los primeros frutos durante esta gestión.
“Tenemos una tierra muy buena, muy rica, en la cual si realmente queréis hacer algo lo vais a conseguir”, afirmó el productor.
Para esta primera etapa, estiman alcanzar una producción aproximada de 50 kilos de aceitunas, aunque la expectativa es incrementar progresivamente el volumen conforme los árboles alcancen su madurez productiva.
La experiencia demuestra que terrenos que anteriormente eran aprovechados principalmente para generar sombra ahora pueden convertirse en unidades productivas capaces de generar ingresos y abrir nuevas oportunidades para las comunidades rurales.
Con esta iniciativa, Tarija busca ampliar su matriz productiva y posicionar también sus aceitunas y aceite de oliva como productos con identidad regional, sumándolos a la oferta vitivinícola y gastronómica que caracteriza al departamento.

