
Francisco Pérez Mackenna destaca la integración comercial, la cooperación fronteriza y la necesidad de convertir los acuerdos bilaterales en resultados concretos.
INFOMEDIA | 24 de octubre de 2026
El canciller de Chile, Francisco Pérez Mackenna, destacó el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales con Bolivia y afirmó que su país ha decidido mirar hacia el futuro, priorizando la integración, la cooperación y el desarrollo compartido, tras la visita del presidente chileno José Antonio Kast a La Paz, el pasado 16 de octubre.
“Bolivia es futuro. Mirar hacia ese futuro es una decisión que Chile asume con sentido de Estado”, expresó el diplomático en una columna de opinión publicada en el periódico El Mercurio, en la que planteó la necesidad de construir una vecindad más segura, profundizar la integración y fortalecer la confianza mutua.
Pérez Mackenna calificó el encuentro entre Kast y el presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, como un punto de inflexión en la relación bilateral. Según destacó, la visita marcó un hecho significativo después de 71 años sin la presencia oficial de un presidente chileno en territorio boliviano.
El canciller sostuvo que las diferencias históricas no deben impedir la construcción de una agenda común y recordó que, desde la ruptura de relaciones diplomáticas de 1978 hasta los litigios ante la Corte Internacional de Justicia, las dificultades de entendimiento también evidenciaron el costo de postergar una relación más constructiva.
“Hoy dejamos de darnos la espalda”, manifestó Kast durante su discurso, una frase que, para Pérez Mackenna, representa la posibilidad de transformar décadas de desconfianza en cooperación efectiva.
Comercio e integración, entre las prioridades
Entre los principales ejes de la nueva agenda bilateral, el canciller mencionó la modernización del Acuerdo de Complementación Económica N.º 22 (ACE 22), vigente desde 1993, con el propósito de ampliar las oportunidades de intercambio comercial entre ambos países.
También destacó la posible conexión de Bolivia con el cable submarino Humboldt, una eventual interconexión eléctrica, la cooperación minera, la coordinación consular y migratoria, la reversión del oleoducto Sica Sica-Arica y la convocatoria del Grupo de Libre Tránsito.
El diplomático señaló que Bolivia cuenta con una importante capacidad agrícola y recursos mineros, mientras que Chile dispone de infraestructura portuaria, experiencia logística y acceso a los mercados del Pacífico.
En ese contexto, consideró que una relación bilateral más dinámica podría generar oportunidades de inversión, servicios y empleo en las regiones chilenas de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, al tiempo que ampliaría las alternativas de Bolivia para acceder a mercados internacionales.
Seguridad fronteriza, otro desafío común
La cooperación en seguridad constituye otro de los puntos centrales de la agenda. Pérez Mackenna advirtió que el narcotráfico, el contrabando, el robo de vehículos y la trata de personas afectan a las comunidades de ambos países y requieren respuestas coordinadas.
El canciller planteó la necesidad de fortalecer el intercambio de información, la coordinación policial y la cooperación entre instituciones para avanzar hacia una frontera más segura y una integración sostenible.
Asimismo, remarcó que el acercamiento diplomático debe traducirse en compromisos verificables, instituciones eficaces y beneficios concretos para la población, más allá de las declaraciones políticas.
La próxima visita, prevista para 2027
Como siguiente paso en este proceso, Pérez Mackenna mencionó la visita del presidente Rodrigo Paz a Chile, prevista para 2027, que permitirá evaluar los avances alcanzados en la nueva etapa de relacionamiento bilateral.
“El desafío comienza ahora”, sostuvo el canciller, al señalar que la confianza entre ambos países deberá consolidarse mediante el cumplimiento de los compromisos asumidos.
La nueva agenda abre una oportunidad para que Bolivia y Chile fortalezcan sus vínculos económicos, comerciales y de seguridad, en una relación marcada históricamente por diferencias, pero también por intereses compartidos y estrechos lazos entre sus pueblos.


