
Los antecedentes dan cuenta que la familia del joven de 20 años, William Benítez, tras una semana de su desaparición después del 14 de marzo, denunció públicamente qué sospechaban que el éste habría sido victimado por su entonces pareja de nombre Karla Noemí Bravo.
A través de su abogado, la familia de Benítez presentó una denuncia ante el Ministerio Público, por asesinato contra Bravo, que, tras ser imputada, fue sometida a medidas cautelares para posteriormente ser recluida con detención preventiva en el Penal de Morros Blancos, como la principal sospechosa de su desaparición.
Lo sorprendente de este caso, es que en las últimas horas, después de 75 días de no dar rastros de vida, Benítez retornó a su hogar y manifestó que tomó la decisión de huir de Tarija, debido a supuestas amenazas de muerte que recibió de su expareja Noemí Bravo.
Pese al silencio de las autoridades policiales de este caso, desde esferas del verde olivo, si bien dicen lo importante fue hallarlo con vida, recuerdan que tras la declaratoria de desaparecido de Benítez, se movilizó a grupos especializados en búsqueda de personas, lo que constituyó un movimiento económico y de recursos humanos.
Por su parte, la familia de la imputada Carla Noemí Bravo, pidió también de manera pública, que su hija sea liberada tras que Benítez retornó a su hogar, el cual según manifestó, estaba escondido en la ciudad de Santa Cruz.
Por su parte, la Fiscalía, tras tomar conocimiento de la aparición de este joven, determinó cambiar la tipificación del asesinato por tentativa de homicidio contra Bravo, anunciando audiencia de medidas cautelares, dónde podría modificarse la detención preventiva.
Recordemos que meses atrás, el Ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, advirtió que habrá sanciones contra aquellas personas que sean reportadas como desaparecidas y sean encontradas en fiestas o en acontecimientos sociales, debido a que en este tipo de denuncias, moviliza a “toda” la policía, lo cual genera gasto de recursos.

