
Martes, 06 de Diciembre de 2022
Un tribunal condenó este martes a la vicepresidenta argentina Cristina Kirchner a seis años de prisión y la inhabilitó para ocupar cargos públicos de manera perpetua tras hallarla culpable de fraude y corrupción mientras se desempeñó como presidenta de Argentina, de 2007 a 2015.
Kirchner, de 69 años, fue hallada culpable de “administración fraudulenta” en perjuicio del Estado en el otorgamiento de obras viales en la provincia de Santa Cruz, de donde es originaria.
Pese a la condena, la exmandataria no irá a prisión por contar con fueros. El fallo en primera instancia abre un largo derrotero de apelaciones y Kirchner podría incluso presentarse a cualquier cargo en las elecciones generales de 2023, incluida la presidencia.
“La condena tiene un fuerte impacto político”, declaró a la AFP el analista Rosendo Fraga. Pero “la posibilidad de que sea detenida por esta condena es inexistente”.
Paralelamente a la condena a la exautoridad, el tribunal impuso una pena de 6 años de prisión para Lázaro Báez, el exsecretario de Obras Públicas José López y el extitular de la Dirección Nacional de Vialidad Nelson Periotti.
También impuso diversas penas de entre 3 años y medio y 5 años a los extitulares de Vialidad Nacional en Santa Cruz Mauricio Collareda y Raúl Daruich, a los expresidentes de la Agencia Provincial de Vialidad en Santa Cruz Raúl Pavesi y José Raúl Santibañez y a Juan Carlos Villafañe, exalcalde de la sureña ciudad de Río Gallegos y expresidente de Vialidad de Santa Cruz.
Por otra parte, el tribunal absolvió a Julio De Vido, ministro de planificación Federal de Argentina entre 2003 y 2015; Abel Fatala, exsubsecretario de Obras Públicas de Argentina, y Héctor Garro, expresidente de la Agencia Provincial de Vialidad en Santa Cruz.
En el caso de Carlos Kirchner, primo del expresidente Néstor Kirchner y extitular de la Subsecretaría de Coordinación de Obra Pública Federal, los jueces lo absolvieron por el delito de asociación ilícita y dictaron su sobreseímiento por incumplimiento de los deberes de funcionario público al considerar que ese delito había prescrito.
Condenada “de antemano”
Desde el inicio del juicio, en 2019, la exmandataria de 69 años sostuvo que su condena “está escrita de antemano” al denunciar que se trata de “un juicio político” que persigue aleccionar a todo el peronismo.
Kirchner está acusada, junto a otras 12 personas, por la adjudicación supuestamente irregular de contratos de obras públicas en la provincia de Santa Cruz (sur) durante sus dos mandatos como presidenta (2007-2015).
La fiscalía pidió para ella 12 años de prisión al considerarla “jefa de una asociación ilícita” y por defraudación, además de solicitar la inhabilitación política para ejercer cargos públicos.
Kirchner dijo que más allá de una sentencia condenatoria, seguirá en política. “Opinar y decir lo que me parece que hay que hacer para salir y construir un país mejor para nuestra gente, a eso no voy a renunciar nunca”, advirtió.
En sus palabras finales ante el tribunal, Kirchner acusó a los jueces de haber “inventado y tergiversado” los hechos. “Esto es un pelotón de fusilamiento”, dijo.
Respaldo
Desde muy temprano, un puñado de seguidores se acercó a los tribunales del barrio de Retiro para expresar su respaldo a Kirchner, pese a que ella, como los demás acusados, escucharon el veredicto de manera virtual.
“Estoy acá defendiendo a Cristina, la defendemos por lo que hizo y porque sabemos lo que puede seguir dando. Es una persona transparente. Si la están juzgando es por todo lo que le dio al pueblo”, declaró a la AFP Marcelo Graziano, un cuentapropista de 50 años, frente a los tribunales.
Varias organizaciones kirchneristas se declararon en alerta ante la posible condena sin llamar a una movilización conjunta. Un sector más radicalizado comenzó una larga marcha desde el límite oeste de Buenos Aires hacia los tribunales.
“Si tocan a Cristina, paramos el Estado. No vamos a permitir un ‘Lula’ en nuestros país”, dijo días atrás Daniel Catalano, secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado.
Tomado de Página Siete

